Prevenir las posturas inadecuadas

Las lesiones que afectan a la espalda, el cuello o las extremidades superiores son problemas frecuentes en la población trabajadora.

La salud postural supone tener una postura correcta al estar de pie, sentado, acostado, agachado o al levantar peso.

Una mala postura puede alterar nuestra actividad laboral, disminuir la productividad o incluso causar bajas por enfermedad. Es necesario por tanto, cuidar y aplicar buenos hábitos:

  • Ajustando los puestos de trabajo a las características de las personas que lo ocupan.
  • Protegernos de lesiones, corrigiendo posturas incorrectas y realizando estiramientos.
  • Evitando el sedentarismo.

Un hábito postural correcto en los trabajadores supone para la empresa una disminución del absentismo, de la rotación de la plantilla y mejoras notables en la productividad.